jueves, 10 de abril de 2008

Caso 1 - Un caso perdido

Después de tomar la decisión de intentar mostrar a la gente que tiene alternativas a MS Windows me encuentro con mi primer caso.
Se trata de un familiar, al que más de una vez al año tengo que formatear el PC porque sus conocimientos sobre informática son el uso del Ares, el Nero y del Messenger.
Otras muchas veces me llama, y con malas pulgas, porque no le funciona su equipo y suele ser porque se queda sin espacio en disco de tantas descargas que ha hecho. Seguro que no sabe lo que son la mitad de las cosas (80 GB de disco).
Esta vez, además, le aparece el aviso de Windows que tiene una copia pirata y me pide que se lo solucione. Es la gota que colma el vaso.

¿Cómo decirle que existen otras alternativas?
Le mostré en mi portatil mi Ubuntu, que podía grabar un CD o DVD con Brasero, que podía navegar con Firefox, que podía modificar archivos MS Office, etc. Pero en lo que más se fijó fue en los efectos de Compiz y me pidió que una vez que le reinstalara su Windows XP, le 'instalara' esos efectos. Sin comentarios.
Al final no gané la partida, pero por lo menos no tuve que reinstalarle el equipo explicándole, como excusa, que no me parecía bien instalar un sistema operativo y una serie de programas pirata. Uff, me miraron como si les hubiera dicho que me había metido a la secta de la cienciología o algo así, pero no vean que gustazo y las risas contándolo a mis amigos.
La conclusión de este primer caso es que me he precipitado. Antes de ofrecer la alternativa Ubuntu, debo analizar si realmente el usuario lo necesita o es capaz de asimiliar el cambio. Por lo menos he aprendido algo.

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